Puede que no haya flores en la puerta.
Ni agradecimientos públicos.
Puede que no haya una pausa para decir tu nombre.
Ni un reconocimiento por todo lo que has sostenido.
Pero el cielo sí lo ha hecho.
Dios no te ha olvidado.
Él ha visto tus noches sin dormir,
tus oraciones que no tuviste tiempo de terminar,
tus lágrimas escondidas mientras sostenías a todos.
Y hoy te dice: “Te he recordado.”
Hay momentos donde sentimos que hemos sido dejadas en pausa. Continuar Leyendo »
