¿Y si el dolor que sientes hoy es el brillo de tu testimonio mañana?

Hay una verdad sobre las pérdidas que pocas veces nos atrevemos a confesar: Soltar nunca es un acto limpio.

A veces pensamos que cerrar un ciclo —ya sea un trabajo que amabas, una etapa de vida que terminó, un sueño que se frustró o una relación que cambió— es como cerrar una puerta y tirar la llave. Creemos que, si lo hacemos bien, el dolor debería desaparecer por completo, como si nunca hubiera existido.

Pero la realidad del duelo se parece más a cuando se rompe un adorno lleno de polvo brillante dentro de casa. Continuar Leyendo »

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Para la mujer que piensa que Dios llegó tarde a su vida

Esta semana recibí un mensaje de voz que me quebró el corazón. Del otro lado del teléfono, escuché a una mujer preciosa, con una vida llena de experiencia, decirme con la voz entrecortada: «Magie, no imagino cómo Dios podría usarme a mi edad. Ya mi tiempo pasó.»

Sé exactamente la edad de esa mujer, y sé que no es «vieja». Pero lo que me dolió no fueron sus años, sino su creencia. Y te lo comparto hoy porque sé que ella no es la única. Continuar Leyendo »

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Cuando la enfermedad intenta robarte quién eres

Hay momentos en la vida que parten nuestra historia en dos. Para mí, uno de esos momentos fue un día de julio, en medio de un tiempo de ayuno y búsqueda de Dios, cuando recibí una noticia que nadie espera: Cáncer de colon.

Recuerdo la frialdad del diagnóstico. Recuerdo el miedo intentando trepar por mi garganta mientras mi cuerpo manifestaba lo que mi alma había callado por años. Pero recuerdo, con más fuerza aún, la decisión que tuve que tomar en ese instante: ¿Voy a dejar que esta enfermedad defina quién soy, o voy a dejar que Dios siga escribiendo Su historia a través de mí? Continuar Leyendo »

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Te miras al espejo y te preguntas: ¿Dónde quedó la mujer que yo era antes?

Quiero hacerte una pregunta un poco incómoda, de esas que evitamos hacernos cuando hay ruido alrededor. Cuando te miras al espejo por la mañana, mientras te lavas la cara o te maquillas a la carrera… ¿A quién ves?

Probablemente ves a la «Mamá» que tiene que preparar loncheras. Ves a la «Esposa» que tiene que recordar pagar las cuentas. Ves a la «Profesional» que tiene que cumplir metas. Ves a la «Hija», a la «Amiga», a la «Sierva». Continuar Leyendo »

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Dios No Ignora las Lágrimas de la Niña que Llevas Dentro

Antes de que leas una sola palabra más, quiero pedirte un favor. Cierra los ojos un segundo, respira profundo e imagina que a través de esta pantalla te estoy dando un abrazo. No un abrazo rápido de saludo, sino uno de esos abrazos largos, fuertes y silenciosos que te sostienen cuando sientes que te vas a desmoronar. Uno de esos abrazos que dicen: «Aquí estoy. No tienes que decir nada».

Sé que empezamos el año con la adrenalina a tope. Continuar Leyendo »

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