Para la madre que no sabe en qué momento perdió a sus hijos

Cierra los ojos un momento y recuerda.

La calle de tierra, el grupo de niños corriendo sin rumbo fijo, las rodillas raspadas, los zapatos llenos de lodo. Alguien encontró un insecto enorme debajo de una piedra y todos se juntaron a verlo como si fuera el descubrimiento del siglo. No había plan, no había horario, no había adulto organizando el juego. Solo la tarde, la libertad y la promesa de que cuando las lámparas de la calle se encendieran, era hora de volver a casa. Continuar Leyendo »

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A veces el milagro sucede a la par del cesto de ropa sucia

Hay algo que nunca te dijeron de la maternidad.

Que un día ibas a estar parada en el umbral de una habitación, mirando un par de zapatos en el piso, y que ese momento tan ordinario te iba a detener por completo.

Recuerdo cuando cabían en la palma de mi mano. Esos zapatos pequeños que aparecían en los lugares más impensables, debajo del sofá, en la cocina, en el jardín. Y el calcetín, ese calcetín que hace cinco minutos estaba puesto y que de alguna manera desaparecía sin dejar rastro. Continuar Leyendo »

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Sé que no te estás quejando, pero también sé que estás exhausta

El otro día estaba ojeando un álbum de fotos antiguas de cuando mis hijos eran pequeños. Me descubrí sonriendo sola al recordar sus primeras palabras, sus ocurrencias y sus travesuras. Desde este lado del tiempo, es muy fácil ver esos años con nostalgia y decir: «No cambiaría esos momentos por nada del mundo».

Pero si te soy brutalmente honesta, mi memoria también me trajo de vuelta a los momentos de frustración, de dudas y de un cansancio que me calaba hasta los huesos. Continuar Leyendo »

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¿A qué te aferras cuando sientes que te hundes?

Imagina por un momento que estás en un barco y, de repente, comienza a hundirse en medio del océano. En ese instante de crisis, todo lo que un minuto antes parecía importante, pierde valor. Tu cuenta bancaria, tus planes para mañana, tus preocupaciones diarias… todo desaparece. Tu único enfoque se reduce a una sola cosa: sobrevivir.

Si sabes nadar, esa habilidad cobra una importancia que nunca antes tuvo en tu vida. Pero aquí está la cruda realidad del océano: por muy buena nadadora que seas, en medio del mar abierto, eventualmente te vas a cansar. Continuar Leyendo »

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Para la madre que llora a su hijo en silencio

Cuando nuestros hijos son pequeños, todas las madres tenemos algo en común: nos encanta presumirlos. Celebramos sus primeras palabras como si nadie más en el mundo hubiera hablado antes. Llenamos nuestros teléfonos con fotos de sus primeras gracias, sus ocurrencias, sus logros en la escuela. Y está bien, es parte de la hermosa naturaleza de ser madre; a nuestros ojos, todo lo que hacen es único y genial. En esas reuniones de amigas o familiares, las conversaciones fluyen fácilmente hablando de lo maravillosos que son nuestros niños. Continuar Leyendo »

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