Imagina que estás en una gran sala.
Frente a ti hay un escritorio de madera oscura y, del otro lado, un hombre con un traje impecable y una sonrisa confiada.
Sobre la mesa hay un documento grueso, con letras doradas en la portada que dicen:
«El Contrato de tu Vida.»
Hoy es el día en que decides quién eres, lo que vales y lo que puedes hacer.
Sin pensarlo mucho, tomas la pluma y estampas tu nombre. Continuar Leyendo »
