Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23:19
Al oír timbre de mi teléfono, lo tomé para ver quién me enviaba mensajes a una hora tan tarde. Era mi hermana, para hablarme de una propiedad que acababa de salir al mercado. Mientras buscaba la información, me quedé sorprendida. Esta hermosa iglesia construida en 1887 siempre había sido mi edificio religioso favorito en nuestra ciudad. Continuar Leyendo »
