Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos, pero no caemos en la desesperación. Somos perseguidos, pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.2 Corintios 4:8-9 y 18
Me estaba preparando para ministrar este fin de semana y una de las palabras que el Señor me dio para este grupo fue «ES PRESION ANTES DE LA PROMESA». Continuar Leyendo »
