Si grabáramos nuestros pensamientos durante un día entero, nos sorprenderíamos al descubrir que casi nunca estamos «aquí».
Nuestra mente tiene una extraña fascinación por viajar en el tiempo, pero casi siempre a los lugares equivocados.
Hablamos del Pasado con un suspiro. A veces es un suspiro de dolor, pues repasamos una y otra vez lo que nos hicieron, los errores que cometimos y las oportunidades que perdimos. Cargamos el ayer como una mochila llena de piedras, permitiendo que viejas heridas sigan dictando nuestras emociones de hoy. Continuar Leyendo »
