Hace poco alguien me preguntó:
“Magie, ¿por qué le hablas tanto a las mujeres solteras?”
La pregunta venía con cariño, pero también con curiosidad.
Y me hizo sonreír, porque para mí la respuesta es tan clara como el aire que respiro: porque me hubiera gustado que alguien me hablara así a mí.
A cuántas de nosotras no nos hubiera gustado recibir una palabra sabia,
no desde la teoría, sino desde la experiencia;
no desde la perfección, sino desde las cicatrices que ya sanaron. Continuar Leyendo »
