Hagamos un inventario honesto de tu armario hoy.
¿Tienes ahí colgado ese vestido precioso, con la etiqueta todavía puesta, que compraste hace años? Te prometiste a ti misma: «Lo usaré cuando baje esos 5 kilos», o «Lo usaré para una fiesta realmente elegante».
¿O tal vez tienes guardada esa vajilla fina, la que heredaste o compraste con tanta ilusión? Está ahí, en la vitrina, acumulando polvo. Cada vez que tienes una cena familiar, piensas en sacarla, pero te dices: «No, hoy es solo una cena normal. Continuar Leyendo »
