“Entonces me puse a orar y a dirigir mis súplicas al Señor mi Dios. Además de orar, ayuné y me vestí de luto y me senté sobre cenizas” Daniel 9:3.
Pasar estos 21 días del 9 al 29 de este mes en ayuno y oración, a pesar de nuestras circunstancias, es lo que nos ayudará a arraigarnos y cimentarnos en nuestra fe, en las promesas de Dios para este año y nos preparará para enfrentar cualquier viento contrario que se levante. Continuar Leyendo »
