Hay una mentira silenciosa que nos repetimos cuando apagamos la luz por la noche. Es una voz insidiosa que nos dice: «Nadie te entendería. Nadie la ha regado tanto como tú. Nadie tiene un matrimonio tan roto, unas deudas tan impagables o un pasado tan oscuro. Eres la única.»
La vergüenza es experta en dos cosas: hacernos sentir exclusivas en nuestro dolor y dejarnos paralizadas.
Nos convence de que nuestro problema es tan terrible que debemos escondernos en una cueva. Continuar Leyendo »
