Hay labores que nadie reconoce.
Horas que nadie registra.
Batallas que nadie ve.
Ser madre es una de ellas.
La maternidad es ese “trabajo” que exige horarios extendidos, decisiones difíciles, cargas emocionales densas y una entrega que a veces roza lo imposible.
Es repetir la misma instrucción diez veces.
Es recoger lo que nadie admite haber tirado.
Es estar disponible incluso cuando estás agotada.
Es educar cuando tú misma te estás reconstruyendo.
Y lo hacemos sin contratos, sin aplausos, sin días libres…
con amor, sí, pero también con cansancio, con dudas y con una fortaleza que no siempre reconocemos. Continuar Leyendo »
