MAMA, DIOS VE TUS LAGRIMAS
Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Lucas 7:13-14
Hoy como un ejército poderoso de mujeres, unidas en intercesión por nuestras generaciones nos convenimos para orar por los hijos con enfermedades crónicas, con diagnósticos médicos irreversibles o con afecciones de salud. Solo las mamás que han pasado o están pasando por estos procesos pueden comprender el dolor, la vulnerabilidad y el corazón quebrantado de una mujer que cambiaría de lugar para no ver a su hijo sufrir. Continuar Leyendo »
