Pues su ira dura solo un instante, ¡pero su favor perdura toda una vida! El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría. Salmos 30:5
Aunque la noche ha sido larga y ardua, ahora está amaneciendo un nuevo día. Mientras te levantas el rocío de la mañana caerá sobre tu rostro. Te veo salir con el sol, pararte y dejarte envolver por su calor. Finalmente puedes tomar un respiro del fresco del día y liberar todo lo que te ha mantenido atado y en confusión. Continuar Leyendo »
