Mas tú, oh Señor, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Salmos 3:3
Cuando el enemigo busque cortar tu manto, tu paz, tu posición, tu carácter, solo se más fuerte en el espíritu, nunca dejes de orar. Cuanto más cerca estés de Jesús, más te escondes en Él. Tu estas protegido y Él siempre te defenderá y velará por Su palabra para cumplirla en tu vida.
Hebreos 6:17-18 Por lo cual Dios, deseando mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso un juramento, a fin de que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, los que hemos buscado refugio seamos grandemente animados para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros,
Tu oración de fe es un arma y destruye la obra del enemigo. Continuar Leyendo »
