El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor. Aun los mancebos se fatigan y se cansan, y los jóvenes tropiezan y vacilan, pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no cansarán, caminarán y no se fatigarán. Isaías 40:29-31
¡Clamo al Señor para que suelte sobre su vida la lluvia tardía para manifestar la cosecha, el vino nuevo y el aceite fresco, sobre su vida y su casa en este mes de marzo! Continuar Leyendo »
