Entonces dijo: —¡Suéltame, que ya está por amanecer! —¡No te soltaré hasta que me bendigas! —respondió Jacob. Génesis 32:26
Jacob luchó por un milagro porque estaba desesperado. Mientras luchaba por esa bendición, obtuvo algo más. Dios lo cambió y lo fortaleció. En ese encuentro, el Señor cambió su nombre a Israel, que significa «CONTENDER Y PREVALECER». ¿Entiendes ese principio? Jacob lo hizo. Luchó con el ángel y se negó a soltarlo hasta que recibió una bendición y un gran avance. Continuar Leyendo »
