Yo respondí: «¡Pero mi labor parece tan inútil! He gastado mis fuerzas en vano, y sin ningún propósito. No obstante, lo dejo todo en manos del Señor; confiaré en que Dios me recompense». Isaías 49:4
A principios de esta semana estaba en adoración cuando escuché Juan 12:24 resonando en mi espíritu: “Ciertamente les aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero, si muere, produce mucho fruto”.
Entonces escuché al Señor decir: “¡Mira ahora cómo lo que ha caído a tierra comienza a volver a la vida! Continuar Leyendo »
