Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el Señor puso emboscadas contra los hijos de Amón, de Moab y del monte Seir, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados. 2 crónicas 20:22
En esos momentos de batalla y oposición, cuando nos sentimos tentados a rendirnos, y tan solo queremos darnos la vuelta y seguir durmiendo, es cuando más potente se hace nuestra alabanza. He visto una y otra vez como los ataques más opresivos y pesados del enemigo se convierten en montones humeantes de ceniza en la presencia de un hijo o una hija de Dios que decide levantar la voz de victoria en el punto álgido de la batalla. Continuar Leyendo »
