CUANDO UNA MADRE SUFRE
Cuando ella se acercaba al hombre de Dios, en el monte Carmelo, Eliseo la vio desde lejos y le dijo a Giezi: «Mira, allí viene la señora de Sunem. Corre a su encuentro y pregúntale: “¿Están todos bien, tú, tu esposo y tu hijo?”». «Sí —contestó ella—, todo está bien». 2 Reyes 4:25-26
La Sunamita era una mujer de una buena posición económica y social, noble, sabia y generosa que se deleitaba en mostrar hospitalidad al Profeta Eliseo pero sobre todo una mujer temerosa de Dios y con mucha fe. Continuar Leyendo »
